Aristóteles
Aristóteles, al que también se le conoce con el sobrenombre del gentilicio de la ciudad donde nació en el año 384 antes de Cristo, Estagira (actualmente, la Isla griega de Stavro), ha pasado a la Historia por su enormes capacidades. Su relevancia se muestra a través de unas extraordinarias dotes como observador y una espléndida forma de estructurar lo observado de forma empÃrica, de este modo se ha convertido en uno de los Padres del pensamiento occidental.
Entre lo que se ha venido en llamar Corpus Aristotélicum, y que incluye su particular y amplio bagaje enciclopédico, se encuentran los estudios de FÃsica, MetafÃsica, PolÃtica, EconomÃa y Ética, Retórica y PoesÃa, Naturaleza y MeteorologÃa y la Lógica, que serÃa la Ciencia con la que conectarÃan todas las anteriores. No solo aportó las consecuencias cientÃficas de las observaciones que practicó, si no que también tuvo capacidad para resumir todo el conocimiento aglutinado en su época. Particularmente, a lo largo del tiempo, han ganado una gran consideración las observaciones de fenómenos fÃsicos y naturales.
Aunque no se conservan todas las obras que se presume llevó a término, dentro del mundo de la meteorologÃa su trabajo más importante del que se tiene noticia lleva por tÃtulo: “Del Cielo”.
Obra compuesta por cuatro libros. Erró en la apreciación de que la Tierra se encontraba en el Centro del Universo, no obstante tuvo otros aciertos, como afirmar que la Tierra era redonda y determinar también los cuatro elementos: agua, aire, tierra y fuego, además de sostener que cada elemento tiene un movimiento natural y establecido. AsÃ, para Aristóteles, los Cielos tenÃan un movimiento de dirección circular y en lÃnea recta, estando compuestos por el quinto elemento que es el Éter. Único elemento que permanece invariable e inalterable. Hasta el siglo XIX el Éter se consideró como un elemento realmente existente. A principios del siglo XX las conclusiones de Albert Einstein, con su TeorÃa de la Relatividad, desbancó a la TeorÃa del Éter.
Como decÃamos antes, con la Lógica como base de su pensamiento cientÃfico, Aristóteles conforma un método fundado en la Razón. Aunque lo que se denomina como “Primer Motor”, esto es, Dios, sea el Ser que participa del Orden Natural. Las posibles implicaciones de carácter religioso no parecen tener cabida en esta ocasión ya que para el filósofo griego Dios permanece muy al margen de lo que sucede en el mundo de las ideas o en el mundo real. Aristóteles murió a los 62 años en Calcis, que se encuentra en la Isla griega de Eubea.
Barón von Humboldt
Friedrich Heinrich Alexander von Humboldt nació en BerlÃn en el mes de septiembre del año 1769. Estudió GeografÃa y Naturalismo en las Universidades de Francfort del Oder, BerlÃn y Gotinga. Sus estudios se fundamentaban en la teorÃa de que todo tiene una explicación cimentada en las Leyes Naturales, apartadas de explicaciones trascendentes o de carácter sobrenatural.
Humboldt cambió un empleo estable como supervisor de minas por la aventura de viajar constantemente en expediciones cientÃficas cuando el mundo aún estaba sin descubrir. En el año 1.797 intenta comenzar su periplo, algo que consigue por fin dos años después al obtener un permiso del Gobierno español para visitar las colonias de ultramar. Partió desde las Islas Canarias con destino a Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Brasil hasta llegar a Argentina, e incluso, México. Este viaje le proporcionó tantos datos que necesitó veintitrés años analizándolos ya en el “confort” de ParÃs, lejos de los sufrimientos y contrariedades que encontró, junto con sus expedicionarios, en la selva amazónica o bordeando la costa del PacÃfico. En el viaje pudieron comprobar en primera persona el sÃndrome de anoxia, también conocido como “Mal de Montaña”, al ascender los más de seis mil metros de la cumbre del Chimborazo en Ecuador.
Este aventurero logró analizar no solo elementos desconocidos para la Ciencia Meteorológica, sino de casi todas las disciplinas. Sus aportaciones alcanzaron la ArqueologÃa, la GeologÃa, la fauna o la flora de aquél continente hasta el estudio de datos sociopolÃticos de dichos paÃses. En cuanto a la MeteorologÃa registró presiones atmosféricas, temperaturas y demás medidas de las regiones visitadas. Descubrió lo que en su momento se llamó la Corriente de Humboldt, hoy conocida como la Corriente (Oceánica) del Perú, que corre en dirección Norte por la costa Occidental de América del Sur. Sus estudios sobre los Volcanes del Ecuador se acercaron a la exactitud ya que le permitieron proponer pruebas sobre la TeorÃa Plutónica del origen de las rocas más tarde confirmadas. Durante veinticinco años, los últimos de su vida, se dedicó a elaborar su particular Enciclopedia, que lleva el tÃtulo de Cosmos y cuyo objetivo es describir la naturaleza fÃsica del Universo. Compuesta por cuatro libros, en ellos se resumen todo el conocimiento que de su época se extrajo al mundo.
Otras obras: Viajes a las regiones equinocciales, Aspectos de la Naturaleza con explicaciones cientÃficas, Asia Central y Cartas desde América. Sus aportaciones le valieron muchos reconocimientos, entre ellos que su nombre se eligiera para designar a un, en otro tiempo, bello Parque Nacional Mexicano. El Parque Nacional Alexander von Humboldt situado en el Sur de ese paÃs, y que ha corrido una suerte adversa por las talas indiscriminadas de sus bosques de encinas. Humbodlt falleció en su ciudad natal, a los noventa años de edad.

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