La Luna es el satélite natural de la Tierra. Ya los antiguos babilonios observaron que eclipses lunares con circunstancias similares eran fenómenos que se producÃan de forma cronológica.
Observaron asà que cada 6.585 dÃas (18 años y 10 u 11 dÃas, según los años bisiestos) se repetÃa el fenómeno con caracterÃsticas similares. A este periodo de tiempo le dieron el nombre de “Saros”. Y es que la misma configuración espacial para el Sol, la Tierra y la Luna tiende a repetirse cada Saros.
Un eclipse de Luna tiene lugar cuando el satélite terrestre transita por delante de la sombra de la Tierra. Si dibujáramos la lÃnea imaginaria que describe la órbita de la Luna, observarÃamos que ésta se encuentra desplazada de la órbita de la Tierra. Por decirlo de manera gráfica, ambos cuerpos no se encuentran en la misma lÃnea o a la misma altura: (la órbita de la Luna está desplazada del plano de la órbita de la Tierra 5º 9´). Si ambos cuerpos se encontraran situados de forma paralela, se producirÃa un eclipse cada vez que hubiese Luna llena. Las fases de la Luna dependen del ángulo que se forma entre el Sol, la Luna y la Tierra. Un ciclo de fases lunares se completa en el intervalo entre dos alineamientos sucesivos de los tres cuerpos. El aspecto que presenta la Luna desde un punto de la superficie de la Tierra está representado en relación a la correspondiente posición de la Luna en su órbita. La Tierra y la Luna dan vueltas alrededor de lo que se denomina “baricentro”, la representación del centro de gravedad de los cuerpos. A causa de que la Tierra tiene una masa mayor que la luna, el baricentro está en el interior del globo celeste.
La distancia entre la Luna y la Tierra va desde los 384.392 kilómetros cuando está más cerca (es lo que se llama “perigeo”) hasta un valor máximo de 406.679 (conocido con el nombre de “apogeo”). La lÃnea que une el perigeo con el apogeo se denomina “lÃnea de los áspides”
El movimiento lunar se ve sometido a la atracción gravitatoria del Sol, que origina ciertas perturbaciones respecto de su órbita. El Sol atrae a la Luna dos veces más que lo que lo hace la Tierra. De la misma forma y con casi la misma intensidad, el Sol atrae a la Tierra. Aunque desde la Tierra parece que tanto la Luna como el Sol tienen un tamaño similar, esto no es asÃ, ya que el Sol es cuatrocientas veces mayor que la Luna, pero la distancia que nos separa del Sol engaña nuestras percepciones pues éste también está cuatrocientas veces más lejos.
La Luna carece de luz propia y si brilla es gracias a la luz que refleja al ser iluminada por el Sol. La apariencia que tenemos de la Luna, por lo tanto, depende de la posición de ésta en su camino orbital alrededor de la Tierra.
Tanto la Luna como la Tierra proyectan al espacio largos conos de sombra al recibir la luz que irradia el Sol, se estima que la longitud del cono producido por la sombra de la Tierra sobrepasa el millón trescientos mil kilómetros de distancia. Un eclipse de Luna es visible por los habitantes de todo un hemisferio terrestre, algo que no ocurre cuando sucede un eclipse solar. Por lo general, cuando se produce un eclipse de Luna, el satélite no desaparece por completo debido a que algunos rayos solares se curvan o refractan en la atmósfera terrestre e inciden sobre la superficie de la Luna. Puede ocurrir que, durante el tiempo en que se produce un eclipse, la Luna se presente con tal oscuridad que no sea visible para el ojo humano o, puede ocurrir, que la Luna alcance un color rojizo según sean las condiciones que operen en la atmósfera terrestre.
Tipos de eclipse lunar
Eclipse total: se produce cuando se dan todas las caracterÃsticas antes reseñadas, esto es, cuando sobre el firmamento se puede observar Luna llena, y ésta atraviesa la sombra de la Tierra.
Eclipse parcial: este tipo de eclipses suceden cuando el Sol o la Luna no se han oscurecido totalmente por la sombra proyectada. Esta situación no se produce en tanto en cuanto no se dé una alineación y conjunción exacta de los cuerpos.
De cara a su estudio, la sombra de la Luna está dividida en dos regiones: la “umbra” que es la parte oscura y con forma de cono y la “penumbra” que es lo que queda alrededor. Desde el interior de la umbra el disco solar queda oscurecido por completo, de tal forma que un observador en dicha región contemplarÃa un eclipse total, mientras que un observador que se encontrara dentro de la penumbra lo que verÃa serÃa un eclipse parcial, con solo una parte de la esfera solar tapada.
Ateniéndonos a los datos numéricos, para que se produzca un eclipse lunar, el satélite debe estar cerca de uno de sus nodos (punto en que la órbita de un Planeta, vista desde el Sol, corta la elÃptica) o en ellos exactamente. Si el ángulo entre la lÃnea de los nodos y el Sol o la Luna es mayor que 12º 15´ no puede haber un eclipse de luna total.
Con mediciones exactas, a lo largo de un año terrestre no puede haber más de siete eclipses lunares o solares y, como mÃnimo, se producirán dos eclipses. Los eclipses se producen de dos en dos, debido a que los eclipses lunares vienen precedidos de un eclipse solar.
Duración y consecuencia
La duración de un eclipse lunar es variable. Todo depende de la exacta geometrÃa que se proyecte entre los tres cuerpos: la Tierra, la Luna y el Sol. Como máximo, un eclipse de Luna, ha llegado a durar siete minutos y cuarenta segundos. Anaxágoras en el año 450 a. C. llegó a la conclusión de que la Tierra era redonda al observar la secuencia que producÃa un eclipse. El filósofo griego “simplemente” concluyó que si la sombra de la Tierra sobre la Luna en un eclipse aparece curvada, es porque la Tierra tiene forma esférica.

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Los eclipses de Luna son uno de los fenómenos más fascinante de la Naturaleza. Si la distancia entre el Sol, la Luna y/o la Tierra fuera distinta no se podrÃan ver los eclipses lunares que actualmente podemos disfrutar desde la Tierra.
Es importante tener conocimientos sobre este tipo de fenómenos naturales, en este caso sobre los eclipses lunares,  pues son espectaculares e impresionantes.
Los eclipses lunares son espectáculos que de tanto en tanto nos regala el Universo. Soy aficionado a la astronomÃa y con mi telescopio he captado fotografÃas francamente bonitas sobre el último eclipse lunar.
Muy buen documento sobre el eclipse lunar, me gustarÃa ver uno pronto ya que son regalos que nos da el universo para nuestros ojos.
Está claro de que nos están preparando para un contacto. Hace unos 25 años en el cine proyectaron la pelÃcula de “Proyecto Brighton ” parecÃa imposible que aquello llegara a ocurrir. Hoy es una realidad que ya es historia. Nos espera acontecimientos más allá de nuestros pensamientos.