“El Niño” es un fenómeno meteorológico conocido desde hace siglos por los pescadores del Sur de América. La razón por la que este suceso tiene el nombre de “El Niño” se debe a su reiterada aparición en fechas próximas a la Navidad, obviamente asimilado al recuerdo del Niño Jesús.
En realidad “El Niño”, como fenómeno, no está solo, viene unido a la Oscilación Meridional del PacÃfico Sur. La conjunción de ambos es lo que se conoce como fenómeno atmosférico ENSO (ENOS en el ámbito Hispanoamericano). Y es que estos fenómenos han ganado la atención de los meteorólogos porque parece que, determinantemente, se interconectan con la circulación atmosférica del resto de fenómenos que acaecen en el planeta Tierra.
“El Niño” se puede analizar desde dos puntos de vista:
• Como suceso marino es un fenómeno que sucede todos los años frente a las costas occidentales de América Latina. En fechas navideñas, el agua del mar, en lugares profundos, se calienta. La superficie de dichas áreas de agua está recorrida por la corriente frÃa de Humbolt, rica en nutrientes que alimentan el fitoplancton y permite el crecimiento de la anchoveta (variedad de anchoa o boquerón), uno de los pocos recursos pesqueros con que cuentan los paÃses que faenan frente a estas costas. Cuando las aguas calientes llegan a las costas, los nutrientes que sirven de comida a los peces, caen vertiginosamente, por lo que desciende el número de piezas capturadas por los pescadores. Las aguas vuelven a enfriarse en los meses de marzo y abril, (meses que corresponden con el perÃodo de la Semana Santa, lo que puede afirmar el sentido cronológico-religioso que se le da al fenómeno). Durante el proceso que se genera con “El Niño”, esto es, con la llegada de aguas calientes contra corrientes frÃas, se modifican los vientos que soplan desde el continente hacia el mar, cuando llega el 31 de diciembre, los vientos cesan o cambian de dirección. Esta circunstancia ya era conocida por los marinos que, tras el descubrimiento de América, recorrÃan la zona. Y estos cambios en la dirección de los vientos, desvió de su ruta a Fray Tomás de Berlanga, que en el año 1535 descubrÃa de forma fortuita las Islas Galápagos, las mismas que le proporcionaron a Darwin los datos necesarios para componer “El origen de las especies”.
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• “El Niño” también se puede estudiar no sólo como fenómeno marino sino como episodio meteorológico de importancia por afectar a la circulación atmosférica del PacÃfico, y lo conecta con el resto de franjas planetarias en circulación. En ocasiones, “El Niño”, se produce con efectos de gran intensidad, llegando a durar sus efectos más de un año. Las aguas cálidas ocupan totalmente las costas de Perú, Ecuador y Chile, provocando grandes pérdidas económicas para las flotas pesqueras.
Los años en los que “El Niño” ha mostrado sus efectos más virulentos han sido los periodos siguientes: 1925-1926, 1957-1958, 1972-1973, 1982-83 y 1997-1998. Siendo los últimos periodos, los periodos más intensos. En el periodo 82-83, la diferencia de temperatura en el área geográfica del Perú, llegó a oscilar los 7º C respecto de la temperatura media marina. Algo que se considera elevado. En el 97-98, Brasil, Uruguay, Argentina y Paraguay vivieron graves inundaciones, por el contrario, los paÃses Centroamericanos, sufrÃan la sequÃa.
Conocer de antemano la presencia del fenómeno es algo que desde siempre ha interesado. Tras el estudio de todos estos fenómenos, se llegó a especular, durante muchos años, con la idea de que la presencia de vientos alisios más fuertes de lo normal en las zonas del PacÃfico Sur Occidental y Central en los meses previos a la Navidad contribuÃan a conformar “El Niño”. En la década de los sesenta del siglo XX, Vilhelm Bjerknes, un cientÃfico de origen noruego, presentó su teorÃa sobre la formación de “El Niño”, que partÃa de la base del comportamiento de los vientos alisios sobre el PacÃfico. Bjerknes relacionó años o periodos con Ãndice de Oscilación Meridional (relación entre los campos de presión de ambos lados del PacÃfico) negativo y temperaturas elevadas de las aguas del océano frente a las costas de Iberoamérica.
El fenómeno ENSO se extiende a otras partes del Mundo, dejando allà huella de su paso. AsÃ, se afirma que existe relación entre las temperaturas anormalmente altas en los mares tropicales del Hemisferio Sur, si se comparan con las del Norte. En el mediterráneo, aunque no se perciben consecuencias directas, sà se considera que exista relación con las intensas lluvias de otoño. Resulta curioso comprobar que los periodos antes descritos, 1957-1958, 1972-1973 y 1982-1983 coinciden con inundaciones en puntos localizados de la PenÃnsula Ibérica en su vertiente mediterránea. En 1957 se produjo una riada del rÃo Turia en Valencia. En 1972, las granizadas en distintas provincias mediterráneas ocasionan pérdidas por 750 millones de pesetas. Lluvias en Murcia que ocasionan la pérdida de una mil viviendas e inundaciones en toda la Vega Baja, con vÃctimas. En 1982, en las provincias de Valencia, Albacete y Murcia, se producen inundaciones que registran 40 muertos y el derrumbe de la presa de Tous. También se produjeron intensas precipitaciones en el Pirineo de Huesca y Lleida con desbordamientos del Segre y el Cinca.

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Amplio un poco más la información sobre el fenómeno denominado El Niño, que consiste en un calentamiento de las aguas del PacÃfico que tiene lugar cada 2 a 7 años y que tiene una gran influencia en el comportamiento del clima en diversos lugares del mundo.
En condiciones normales hay una masa superficial de agua cálida en la zona más oeste del océano PacÃfico, en la franja tropical, cerca de Australia, mientras que cerca de las costas de América del Sur el agua superficial es más frÃa. Esta distribución del agua está ocasionada porque los vientos dominantes en esta zona del océano van de este a oeste (de América hacia Australia) y arrastran al agua superficial cálida hacia Australia. Este desplazamiento del agua superficial hace posible que agua profunda y frÃa salga a la superficie junto a las costas de América del Sur (corriente de Humboldt). Esta corriente arrastra nutrientes del fondo, crecen las poblaciones de peces y se forman las buenas pesquerÃas propias de la zona. Pero cada 2 a 7 años el régimen de los vientos cambia y soplan de este a oeste a la vez que la masa de agua unos 3 a 7ºC más caliente que lo normal se hace más extensa y se traslada hacia el este del PacÃfico hasta llegar a tocar en ocasiones la costa de Perú. Este es el fenómeno llamado El Niño al que pusieron este nombre los pescadores de Perú que notaban que algunos años en la época de la Navidad (Niño Dios) el agua subÃa su temperatura.
Cuando sucede este fenómeno durante 12 a 15 meses las corrientes marinas cambian en la zona, se impide que afloren a la superficie las corrientes frÃas que arrastran nutrientes del fondo y las pesquerÃas disminuyen su población por falta de alimento. También se alteran las corrientes atmosféricas. Se ha comprobado que este fenómeno influye notablemente en el clima de zonas de América, Australia, Africa y Asia. Según algunos estudios también tiene una responsabilidad importante en las inundaciones que periódicamente ocurren en la penÃnsula Ibérica.