El dÃa más esperado por los chinos desde hace siete años amaneció envuelto en una espesa bruma en PekÃn, fruto principalmente de la contaminación ambiental que sufre la capital que albergará desde este viernes los Juegos OlÃmpicos-2008.
El nivel de contaminación ha sido uno de los temas olÃmpicos junto al acceso a internet para periodistas en los dÃas previos a la competencia, y el Gobierno habÃa prometido reducir los niveles de gases a tiempo para la cita mundial.
Asà redujo la actividad industrial en torno a la ciudad e instaló restricciones de circulación de vehÃculos.
Sin embargo, este viernes amaneció como uno de los peores de los últimos dÃas en una ciudad, que no tiene un cielo claro desde el domingo pasado.
En camino hacia las instalaciones olÃmpicas se pudo apreciar cómo ya a unos 300 metros de distancia comienza una bruma gris que pocos metros más allá se transforma en una pared que no deja ver nada.
Desde el autobús que conduce a los periodistas desde sus alojamientos se puede apreciar el Estadio Nacional, conocido como el “Nido” poco antes de llegar al centro de prensa internacional. Este viernes eso no era posible, pese a su gran tamaño.
En la cercana Villa OlÃmpica, donde dormÃan cientos de sueños dorados la situación era similar, los edificios adornados con banderas que los atletas cuelgan de sus balcones estaban envueltos en un manto gris.
El tema de la contaminación no estuvo ausente el jueves en la conferencia de prensa del presidente del Comité OlÃmpico Internacional, Jacques Rogge, quien estimó que los niveles están bajando y que pese a no ser ideales, los mismos no afectarán la salud de los atletas.
Las autoridades chinas estaban preocupadas por el clima y temÃan que la lluvia arruinara la ceremonia de apertura, pero un periodista que vive en Santiago de Chile -ciudad afectada por contaminación- que fue consultado por la AFP explicó que la caÃda de agua aumenta el peso de las partÃculas de carbono y la mismas “se aplastan” contra el suelo, lo que despeja el ambiente.
AsÃ, una lluvia unas horas antes del inicio de la ceremonia de apertura a las 20H08 locales (00H08 GMT) no vendrÃa nada mal.
Justo es decir que al caer la noche la situación parece mejorar en PekÃn, lo que sumado a la intensa iluminación y efectos visuales del “Nido” hacen que nada haya que temer en cuanto a la normal realización del espectáculo previsto en su interior.
Y como último recurso siempre queda la posiblidad de apelar a la tradición, y en este caso es muy útil la que indica a los chinos que el 8 es un número de buena suerte.
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