Los residuos radiactivos cada dÃa son un tema más tratado en nuestra sociedad debido a las implicaciones para la salud que supone el hecho de encontrarse cerca de una central que contenga este tipo de elementos.
Los elementos radiactivos no solamente se emplean en las centrales de energÃa nuclear sino que también se aplican en otros campos como la investigación, la medicina o la industria. Hay que tener en cuenta que son muchos los paÃses con este tipo de residuos ya que se dedican a la fabricación de peligrosas armas nucleares.
Es evidente que los residuos radiactivos tiene un elevado Ãndice de peligrosidad ya que a pesar de que sean cantidades pequeñas el daño es inevitable para la salud de las personas. El mero hecho de la existencia de este tipo de material ya nos pone en peligro debido principalmente a que estos elementos pueden estar emitiendo radiaciones durante miles de años.
A la hora de analizar un residuo radiactivo nos encontramos que son elementos de forma gaseosa, sólida o lÃquida que están formados por materia quÃmica radiactiva denominada radionucleidos.
Estos elementos son muy peligrosos tanto para la salud del ser humano como para nuestro medioambiente debido principalmente a las emisiones de radionucleidos que se contienen en ellos por lo que siempre deben estar manipulados y gestionados de un forma que garantice la seguridad de las especies y de las personas que se sitúan cerca de estos residuos. Por eso los expertos recomiendan que las personas que trabajan con este tipo de residuos pasen el menor tiempo de exposición posible cerca de ellos para evitar asà los efectos a largo plazo en su salud y en la de posibles generaciones posteriores.
Estos elementos radiactivos se enmarcan en diversos grupos dependiendo del número de radionucleidos que contienen, por lo que nos encontramos con una primera clasificación denominada de baja y media actividad que se forma por los residuos que contienen pequeños grupos de radionucleidos de vida corta (que gira en torno a los 30 años) a lo que se suma un contenido bajo de radionucleidos con vida larga.
Para que estos residuos dejen de ser dañinos para los organismos tienen que pasar varias centenas de años, pudiéndose almacenar o bien en instalaciones ubicadas en la superficie o a poca profundidad. En este grupo también se encuentran residuos de baja actividad que suelen aparecer normalmente en centrales nucleares o radiactivas y que suelen ser tratados como residuos de carácter normal.
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El otro gran grupo a tener en cuenta son los residuos de alta actividad que está formado por concentraciones altas de radionucleidos de vida corta y media, además de estar formado por otro grupo de radionucleidos de vida larga. Esta clasificación es nociva para la salud y el medioambiente y tarda en ser inocua miles de años. Por este motivo los residuos de alta actividad necesitan unos sistemas de almacenamiento muy bien construidos y complejos que deben situarse a gran profundidad para que no afecte a los seres vivientes que pueblan determinado entorno. Estos residuos emiten altas dosis de radiación y se componen principalmente de las varillas de uranio que es utilizado como combustible en las centrales nucleares o cualquier elemento que se encuentra en el reactor.
Es tal la potencia dañina de estos elementos de alta actividad que tan sólo un gramo de un compuesto denominado plutonio 239 puede llegar a desencadenar en más de un millón de personas la enfermedad del cáncer.
El peligro de las centrales nucleares es realmente alto por este motivo el cese de actividad en cada una de ellas es complicado debido a que se necesita toda una maniobra para gestionar dichos residuos.
Las centrales suelen tener una vida entre los 25 y los 40 años, por lo que llegado este momento se debe dejar vigilada durante 100 años para que vaya disminuyendo la radiación para más tarde desmantelarla o bien taparla con hormigón. Este último procedimiento no es totalmente seguro, por lo que también se contempla un tercer procedimiento por el cual se trasladan los materiales peligrosos a almacenes donde se juntan residuos radiactivos.
A lo largo de la historia de la humanidad son variadas las desgracias que se han producido a causa de la mala gestión de este tipo de recursos. Uno de esos ejemplos se produjo en Brasil cuando en el año 1987 en una pequeña ciudad los habitantes encontraron en un vertedero una máquina que contenÃa un polvo azul con el que se pintaron el cuerpo. Más tarde se conoció que aquel material era cesio 137 por lo que al poco tiempo comenzaron a morir personas llegando a ser afectados un total de 300 personas. Tan dañino resultó que a los difuntos se les enterró en ataudes de plomo recubiertos por diversas capas de cemento.
Los residuos radiactivos es uno de los elementos que más peligro entraña tanto para el ser humano como para el resto de organismos y naturaleza que habita en la tierra por eso una catástrofe radiactivo puede suponer el fin de vida en determinado lugar del mundo.

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Mientras estén super controlados los residuos radioactivos no deberÃamos preocuparnos más de lo necesario. El problema estriba en aquellos paÃses que están generando residuos radioactivos y no tienen la capacidad económica para asegurar su correcto tratamiento.
Lo más fuerte es que estos paÃses son los que actualmente están amenazando en construir en su territorio numerosas nuevas centrales nucleares.
Creo que se deberÃan de unir los paÃses para crear un “vertedero”, a nivel mundial, de residuos radioactivos. Esta especie de único “vertedero” mundial deberÃa estar controlado por todos los paÃses, asà existirÃa una garantÃa mayor de que se tratan correctamente todos los residuos radioactivos del mundo.
Oye, pues la idea de un único y gran “vertedero” es buena. Yo la voto a favor.
Uno de los grandes problemas que debemos de enfrentarnos actualmente es sobre el tratamiento de los residuos radioactivos. Cada dÃa existen más residuos y deben de controlarse muy bien ya que un escape de radioactividad podrÃa tener nefastas consecuencias.
Nuestra civilización actual está produciendo una cantidad desorbitada de residuos radiactivos y eso significa que estamos generando muchÃsimos materiales que pueden causar un daño enorme a la vida del planeta si por algún motivo se descontrolan, véase en caso de un gran terremoto o similar.